domingo, 18 de marzo de 2012

Cuestión de principios



¿Hay cosas en la vida que no tiene precio?

Director: Rodrigo Grande
Guionistas: Rodrigo Grande, Roberto Fontanarrosa
Actores: Federico Luppi, Norma Aleandro, Pablo Echarri
Año: 2009

De que va: Adalberto Castilla es un hombre ya mayor pero aún activo en cuestiones laborales. Un día, le presentan a su nuevo jefe, una persona con algunos años menos pero que aparenta ser sumamente capaz.
Adalberto encuentra que tiene en su poder algo que su jefe desea: una vieja revista que completaría su colección. Pero para Castilla, esa revista tiene un valor sentimental, ya que aparece una foto de su padre.
Silva, su jefe, intentará por todos los medios obtener aquello que desea (algo a lo que está acostumbrado). Pero Adalberto es un hombre de principios... algo que no todo el mundo entiende.

Resultado: Tierna historia que viene, en parte, de la mano del querido y extrañado Negro Fontanarrosa. “Cuestión de principios” plantea el viejo tema moral de que hacer ante una situación inesperada que nos podría beneficiar si torciéramos un poquito nuestros valores. La cuestión, como siempre, es que tanto torcemos...
De Luppi no hay nada que decir, el tipo fue, es y seguirá siendo un actorazo. Norma Aleandro es excelente en su papel de esposa que no tiene problemas en vender la revista por una suma de dinero. Pero alguien que me sorprendió fue Echarri como el jefe, un tipo dispuesto a pisar las cabezas que hagan falta para obtener lo que desea (vamos, que todos tuvimos un jefe así).
Si bien no es una película que va a cambiar los paradigmas del cine local, se disfruta verla y entretiene, que como siempre decimos es una de las finalidades del séptimo arte.
El final, debo admitir, quedé un poco decepcionado con el final. No porque sea malo, sino porque toda la previa es demasiado buena.


Trailer


Valoración:

1 comentario:

Maximus dijo...

De los dos viejos no hay nada que decir, pero Echarri viene zafando bastante bien. En "El Método" también está muy bien, haciendo no ya de malo, pero sí de un tipejo un tanto HDP.